Cathy Ludlum
Que significa a una persona incapacitada tener un asistente personal
El mundo de Cathy Ludlum se abrió después de que ella empezó a contratar asistentes personales. A continuación le presentamos su historia.
Sabía que mi madre no me podría apoyar para siempre. También sabía que si quería tener mi propia casa, necesitaría encontrar otras personas para ayudarme con todas las cosas que no podía hacer por mi propia cuenta. Al principio me sentí muy asustada. Parecía un riesgo increíble confiar mi sobrevivencia, mi privacidad, mi camioneta y conocimiento íntimo de mi vida a personas que no conocía.
Sin embargo, aprendí en poco tiempo que podía encontrar personas buenas y confiables para trabajar para mí. Ya que entendí lo que necesitaba, lo principal fue encontrar personas que estaban dispuestos a escuchar mis indicaciones. Y dividiendo mis necesidades entre muchas personas, me sentí más segura que cuando dependía en solamente una.
Luego ocurrio una cosa interesante. Después de tantos años durante los cuales mi madre estaba al tanto de todo lo que yo hacía, empecé a tener una vida que era verdaderamente mía. Mi asistente podía entrar a la casa, lavar mi pelo, cambiar mi ropa y llevarme a pasear en mi van, ¡y mi madre no tenía que estar involucrada!
Mientras mi carrera se expandía, fui invitada a viajar y hablar sobre lo que estuve aprendiendo. Las asistentes personales me acompañaron. Me apoyaban en aviones, en hoteles y en conferencias, así como también en paseos. Estuve lejos de mi hogar, y lejos de mi madre, pero me sentí segura, independiente y feliz debido al apoyo excelente de mis asistentes.
Cuando me mudé a mi propia casa en 1992, fue especialmente importante que contratara asistentes personales que fueran confiables y que disfrutarían formar parte de mi vida. La gente que lo consideró solamente un “trabajo” normalmente no duró por más de uno o dos años. Pero aquellas personas que entendieron la importancia de lo que hacían frecuentemente se quedaron por cinco años o más. Algunas se hicieron amigas de toda la vida.
Mi mundo se abrió cuando empecé a contratar asistentes personales. Sin su sentido de compromiso y apoyo, no podría tener una vida activa e independiente.
Lea la historia de Debbie.